
Las excelentes relaciones entre ‘toffees’ (hinchas del Everton) y ‘reds’ (del Liverpool) no siempre fueron así. Por ejemplo, en los orígenes, ya que el Liverpool se formó como una escisión del Everton. El fundador del club ‘red’ y concejal del ayuntamiento de Liverpool (posteriormente llegó a ser alcalde de la ciudad), John Houlding, era el presidente del Everton, que nació en 1878 (es uno de los fundadores de la liga inglesa), pero decidió crear un nuevo equipo cuando sus compañeros de junta acordaron abandonar el estadio que ocupaba el club y que no tenía nombre (era el origen del actual Anfield) para marcharse a uno más grande y moderno al otro lado de Stanley Park (Goodison Park), después de que el propietario del terreno pretendiera subir el precio de su alquiler. Houlding se negó, entre otras cosas porque era el propietario de un pub llamado Sandon muy cerca del estadio, y no quería perder el dinero que los aficionados gastaban allí antes y después de los partidos. Sandon incluso hacía las veces de vestuario de los jugadores, que se cambiaban entre pintas de cerveza y aficionados bebidos. En 1892, Houlding, tres jugadores del Everton y una veintena de socios fundaron el Liverpool (al principio llamado Everton Athletic), que comenzó a jugar en aquel viejo y vacío estadio, que debido a su proximidad con una calle, comenzaría a llamarse Anfield Road. El modesto conjunto jugaba con la equipación azul heredada del anterior club, y completó su plantilla con ocho futbolistas escoceses, fichados por Houlding tras una ‘gira relámpago’. Un año después, aquel equipo (conocido como el ‘macteam’ por la abundancia de escoceses) ganó invicto la liga de Segunda y ascendió a la máxima categoría, comenzando entonces a producirse un choque que ha vivido más de 200 ediciones, marcadas por una tremenda igualdad.Como no podia ser menos el Everton tambien surgio el fenomeno Hooligans.Pero es más, es que resulta increíble que la expresión “¿conoce al sr. Stanley?”, puesta en uso por los hooligans ingleses, en especial por la firm del Everton (su nombre, County Road Cutters, venía precisamente de la afición entre sus miembros a blandir cutters y utilizarlos contra los rivales, por lo que se ganaron una merecida fama de navajeros) no sea conocida por estos adalides de la limpieza ni tampoco el historial de apuñalamientos de algunos de los hooligans ingleses más conocidos.Y es que ya se sabe que no hay nada mejor que dejar volar la imaginación para sentirse feliz ya que la realidad, lamentablemente, es muy cruda.
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